Acompañamiento para las familias
Cuando alguien cercano atraviesa dificultades relacionadas con el consumo, la familia también lo vive. Aquí encuentras cómo te podemos orientar y cómo participa la familia en el proceso.
La familia puede dar el primer paso
Con frecuencia quien nos escribe primero es una madre, un padre, una pareja o un hermano. Es válido. En esa conversación escuchamos lo que está pasando, resolvemos dudas y explicamos qué opciones existen, sin comprometer a nadie a nada.
La orientación es la misma si la preocupación es el consumo de sustancias psicoactivas, las dificultades con el alcohol o los problemas con el juego y las apuestas.
Cómo participa la familia en el programa
- Antes del ingreso: orientación sobre cómo acercarse a la persona y sobre el proceso de valoración.
- Durante la etapa de Transformación: trabajo con el sistema familiar, la comunicación y los conflictos que se han acumulado.
- En la etapa final: preparación para el regreso a casa, con énfasis en la inclusión familiar y la prevención de recaídas.
- En la modalidad en casa: valoración a domicilio y orientación familiar, descritas en la página de terapia en casa.
Pautas para conversar con tu familiar
No existe una fórmula, pero estas pautas generales suelen ayudar:
- Busca un momento tranquilo, sin consumo de por medio y sin prisa.
- Habla desde lo que observas y lo que sientes, no desde el reproche. Por ejemplo: “me preocupa verte así”.
- Evita las etiquetas y las comparaciones. La persona es mucho más que la situación que atraviesa.
- Escucha más de lo que hablas. A veces la primera conversación solo abre la puerta.
- Propón un paso concreto y pequeño, como hablar con un profesional, en lugar de exigir un cambio total.
- Cuida también de ti. Acompañar desgasta, y pedir orientación para ti es parte del proceso.
Estas pautas son informativas y no reemplazan la orientación de un profesional sobre tu caso.
Si tu familiar no quiere recibir ayuda
El ingreso a Fundación Criar es voluntario. No podemos, ni debemos, decidir por la persona. Lo que sí podemos hacer es orientarte sobre cómo mantener abierta la conversación, qué límites cuidar en casa y qué alternativas existen mientras llega ese momento.
Si hay riesgo inmediato para la vida de tu familiar o de otras personas, llama a la línea 123. En la página de recursos encuentras otras líneas de ayuda.
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La información de este sitio tiene fines informativos y no sustituye la valoración de un profesional. Si hay una emergencia, llama a la línea 123 o acude al servicio de urgencias más cercano.
¿Hablamos?
Un integrante de nuestro equipo te explicará cómo funciona el proceso y resolverá tus dudas. Todas las consultas son confidenciales.
